
Ari Aster está a punto de pertenecer eternamente al Olimpo de los maestros del terror, pues con sólo dos películas ya da muestras de su enorme calidad cinematográfica y artística.
Ari Aster está a punto de pertenecer eternamente al Olimpo de los maestros del terror, pues con sólo dos películas ya da muestras de su enorme calidad cinematográfica y artística.
Esta promete ser una obra fascinante que nos invita a poner en tela de juicio nuestras propias creencias, puesto que parte de un atentado terrorista, y una decisión que mató a cientos, pero salvó a miles.